Seguidores

jueves, 11 de octubre de 2012

Introducción: Una mujer que ya no conozco.

Suspiré, tomé sus manos entre las mías y le dije – Tú sabes, que después de tantas cosas y después de tanto tiempo es una tontería estar aquí otra vez, no sé qué esperas de mi pero yo, esta vez, no puedo esperar nada de ti, me acostumbre al montón de whiskys, a tus gritos a las tres de la mañana, a tus desplantes y a ese sarcasmo inhumano que cargas y no quiero vivir así. Malena dejó de mirarme, en sus facciones toscas se reflejó su corazón quebrándose, yo no quería, ni esa noche ni todas las de atrás que viví con ella, romperle el corazón, echó su cuerpo hacia el respaldo y tomó su bolso de la silla continua, yo lo sabía, no iba a permitirme un segundo más de su dolor, me dio una última mirada de desprecio y sin decirme nada caminó hacia la entrada del café, iracunda y hermosa como siempre, haciendo sonar el tacón, acomodándose el cabello; dejándome ahí. - Susana de la Torre.

No hay comentarios: