Cada palabra que me sueltas con ese desdén, con ese desprecio, con ese cansancio, me recuerda donde estamos parados ahora.
Cada una de ellas me sabe a cosas que jamás pasarán, a sueños en pausa; a cosas que no volverán. Cada vez que te cansas de nuestra situación, que gritas y desesperas, se rompe algo más dentro de mi y todo lo bueno que hiciste antes pierde su valor.
Cada palabra de esas me deja aquí parada, preguntándome cuando fue que llegamos aquí y porque lo permití.