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martes, 5 de abril de 2011

Tercer Acto: El final.

Dejé de creer en la fuerza de las letras, preferí gritártelo,
escupírtelo, contártelo a viva voz; con las manos, las piernas y el cuerpo:
¡Ya no te quiero! - gritó mi garganta con la ayuda de mis víceras-
mis manos se levantaron al aire, rozaron tu naríz; tus ojos
se cerraron, lagrimearon, tus labios se apretaron, tus dientes rechinaron;
Si te lo hubiera dicho con letras, ¡Qué espectáculo hubiera dejado pasar!

- Hablando de esas noches.
Abril, 2011.